Archivos Mensuales: marzo 2014

¿Pueden beneficiarnos realmente los compromisos de Visa a la CE?

Como bien sabemos, hace poco, tras investigación de la Dirección General de Competencia a Visa, por impedir a los comerciantes de un país del mercado interno elegir con que banco dentro de la Unión trabajar y así buscar mejores comisiones por el uso del sistema Visa (esto es si Visa en Alemania me ofrece mejores comisiones, yo en Italia no podía sino contratar con Visa Italia, aunque fuera más costoso). La CE considero que esas comisiones inflaban los precios para los comerciantes y por ende el precio final al consumidor, siguiendo el precedente de MasterCard, siendo una barrera a la efectiva competencia.

Este caso ha derivado en una Terminación Convencional, quiere decir esto, que Visa a propuesto enmendar lo que afecte al mercado interno, para que haya más competencia, reduciendo a partir del primero de enero de 2015 las comisiones por transacciones dentro del mercado interno hasta en un 60%, en operaciones de crédito y débito, y así evitar una resolución contraria a visa. Teóricamente, esto beneficiara a los consumidores finales, nosotros, en una bajada de los precios de los productos y servicios, dado que según Almunia es “una excelente noticia para los consumidores europeos, dado que las comisiones pagadas por los minoristas acaban sumándose a sus facturas“.

Ahora bien, como nos afecta esto en la practica, a los consumidores, teóricamente como leemos, deberían de bajarse los costos de los bienes y servicios, dado que si han bajado hasta un 60% aproximadamente las comisiones por el uso de los sistemas de pago por medio de tarjetas de crédito y débito en sus dos grandes plataformas, como son MasterCard y Visa, aplicando la lógica, deberían de bajar también los precios de venta al público.

Pero, en la practica, a pesar de lo sonado de estos Compromisos en los medios de comunicación, hay que tener en cuenta, según los cálculos, que estas cantidades, solamente son un 0,3% (en tarjetas de crédito) del precio final que pagamos, y que esa cifra ha sido reducida entre un 40% y 60%. A buen entendedor pocas palabras bastan. Esa diferencia de porcentaje, al ser tan insignificante a nuestra percepción en el precio final de un bien o servicio individual, sera absorbida como ganancia por las empresas o comerciantes, dado que esa cifra en escala si que tiene un positivo impacto en su contabilidad. Nosotros no veremos reducidos los precios de los productos, pero comerciantes y empresas si verán en escala sus beneficios aumentando.

Esperemos, que aun queden empresarios y comerciantes que apliquen esta rebaja en beneficio de los consumidores, y la gestión de la DG de Competencia, nos beneficie a todos, ademas de al mercado interior, que ya es bastante para lograr un mercado interior “único” sin barreras entre países.

Por: J. Nicolás Otegui Nieto.

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¿En qué quedará la reforma fiscal?

Como sabrá el lector, estamos ante la posibilidad de cambiar el paradigma fiscal de España, país que, como también sabrá, adolece de unos desajustes terribles en este campo. Así, en nuestro país la imposición directa (fundamentalmente IRPF y Sociedades) es considerablemente elevada y las cotizaciones sociales (lo que paga la empresa por tenerte contratado) lo son aún más. Junto con dichas imposiciones directas, las indirectas (IVA) no son especialmente elevadas en comparación con los países del entorno.

Simplificando muchísimo el análisis, podemos describir sus efectos. Una elevada imposición directa resta demasiados recursos a particulares y empresas que en otro caso habrían sido destinados al consumo en cualquiera de sus formas, tales como la compra de un coche o comer en un restaurante en el caso de un particular, o invirtiendo más en I+D o pagando mejor a sus empleados en el caso de una empresa. Por su parte, unas cotizaciones sociales exageradamente gravosas desincentivan el empleo dado que por cada trabajador no sólo has de pagar su salario sino mucho más, siendo así que el principal coste de una empresa, las nóminas, se engorda demasiado con cantidades que no llegan al trabajador sino a la Seguridad Social.

Aclarado lo anterior describimos muy sucintamente la reforma que la comisión de expertos (con Manuel Lagares a la cabeza) proponen ahora al Gobierno de España y que, al menos por lo pronto, yo secundo. Lo que se propone en definitiva es contrarrestar los perniciosos efectos que acabamos de describir en dos fases. La primera consistiría en bajar la imposición directa para que quede más dinero líquido en las cuentas de particulares y empresas tras el pago de IRPF y Sociedades. Simultáneo a ello, y para compensar la disminución de ingresos, se recolocarían determinados impuestos indirectos (por ejemplo que algo que pertenecía al reducido ya no lo haga) y se elevarían algunos especiales (como gasolina o tabaco). Por su parte, la segunda fase consistiría en bajar las cotizaciones sociales y compensar el descenso con la subida del IVA en un par de puntos porcentuales, equiparándose en el tipo impositivo a los países del entorno.

Como se ve, la reforma iría directamente dirigida a mitigar los dos efectos negativos antes descritos; la primera principalmente enfocada al consumo y la segunda al empleo. Veremos en qué queda.

Por: José María Blanco

Aduanas puede destruir tus compras “online” (Por medio de la Reg. 608/2013).

Como sabemos, el verano pasado fue publicado el nuevo Reglamento en cuanto a control de Aduanas. Con efectos a partir del pasado primero de enero. Ya a dos meses de su entrada en vigor podemos ver cómo se puede retener y destruir todo pequeño envío de uso propio cosa que antes era imposible (Art. 26 Reg. 608/2013).

Esto es, envíos postales de tres o menos unidades, y menos de dos Kg. de cualquier bien comprado “Online” (si el bien es una falsificación). Básicamente aduanas notifica al destinatario, pidiéndole autorización para destrucción del bien que infringe el Derecho de Marca, en caso de oponerse éste, el Titular del Derecho ha de iniciar procedimientos formales para probar que su derecho ha sido infringido. Un costo muy alto para la destrucción de pocos bienes. Aunque luego puede repercutir estos gastos al importador.

También sigue preocupando que esto no pueda ser aplicado a las Importaciones Paralelas (Bienes originales pero introducidos en la UE sin el consentimiento del Titular del Derecho). Tampoco es aplicable a bienes fabricados en exceso a la cantidad de la autorización original. Finalmente, siendo la preocupación más interesante, aun no se puede destruir bienes en Tránsito (problemática traída a la mesa por el caso conjunto Philips y Nokia), esto está siendo discutido aun.

Por: J.N. Otegui Nieto